

El Toro se encuentra en la comarca del Alto Palancia, a algo más de 1.000 metros de altitud, en un paisaje mayoritariamente montañoso de terreno jurásico. Su clima es templado, seco y saludable, tradicionalmente considerado beneficioso para las personas con problemas reumáticos o respiratorios, y sus montes ofrecen rutas tranquilas entre pinares y campos de cultivo.
El recorrido por el pueblo pasa por la plaza de la Iglesia, la plaza del Járiz, el Pozo Martina y los restos de las murallas. Destacan el torreón del antiguo castillo, la iglesia fortificada, que recuerda el pasado defensivo de esta tierra de frontera, y el lavadero tradicional.
En su término se conservan restos íberos en la Peña Las Majadas y romanos en Santo Domingo y Las Hormas, prueba de una ocupación muy antigua. En 1236 la población fue conquistada por Jaime I, iniciando su historia dentro del reino de Valencia.
Hoy su economía combina la agricultura y la ganadería con el cultivo de plantas aromáticas, la truficultura, la industria maderera de chapas y tableros, el mármol y un turismo cada vez más presente. El Toro es un destino perfecto para quienes buscan aire puro, naturaleza y tranquilidad.

El fin de semana más cercano al 17 de enero El Toro celebra San Antonio con hogueras que caldean las frías noches de invierno. Se reparten pastas típicas y rollos bendecidos, y los vecinos invitan a los asistentes a torradas populares de embutido acompañadas de vino. Por la noche, la verbena pone el broche a una de las fiestas más entrañables del pueblo.
