

Higueras se encuentra en la comarca del Alto Palancia, a unos 670 metros de altitud, en un terreno de relieve abrupto con cimas que superan los 1.000 metros y desde las que se llega a ver el mar. Gracias a su clima mediterráneo, la vegetación es abundante, con extensos alcornocales y pinares que convierten sus alrededores en un lugar ideal para el senderismo.
El paseo por el pueblo permite descubrir la iglesia dedicada a la Purísima Concepción, la torre de defensa y la fuente de la Maricalva, en el centro de la población, además de varias casas de estilo árabe que recuerdan su pasado morisco. También se conserva un antiguo horno mudéjar, protagonista de una de sus tradiciones más queridas.
Tras los asentamientos íberos y romanos, los árabes se establecieron en la zona hasta bien entrado el siglo XVII, y en el término quedan restos de las tres culturas. La población aparece en mapas del siglo XII con el nombre de Torre la Higuera, es mencionada por Jaime I y fue zona papal y puerta de entrada al condado de Cirat.
Hoy su economía se basa en la agricultura de montaña, con miel, almendros y olivos de los que se obtiene un aceite de altísima calidad, y en una restauración que ofrece platos típicos y únicos del pueblo. Higueras es un destino perfecto para disfrutar de la naturaleza y la gastronomía del interior.

San Antonio, patrón de Higueras, se celebra el 17 de enero. Tradicionalmente, ese día las mujeres del pueblo elaboraban en el horno mudéjar los congletes, unas pastas típicas que después se subastaban en público para que todos pudieran participar y probarlas. Por lo crudo del invierno, la elaboración y subasta de los congletes se ha trasladado a la segunda semana de agosto, manteniendo viva una de las costumbres más entrañables del pueblo.
