

Sant Joan de Moró se encuentra en la comarca de la Plana Alta, a unos 180 metros de altitud, en un paisaje de cultivos de almendros y olivos atravesado por la Rambla de la Viuda. En el monte Mollet se extiende un pinar que ofrece buenas rutas para pasear y hacer deporte al aire libre.
El recorrido por el pueblo incluye la plaza de la Iglesia, el ayuntamiento y la Font de la Figuera, además del núcleo de Mas de Flors y la ermita de Sant Miquel, escenario de una de las romerías más queridas por los vecinos.
Sant Joan de Moró es uno de los municipios más recientes de la Comunitat Valenciana: hasta 1990 formaba parte de Vilafamés, y ese año se segregó en virtud de un decreto del Consell de la Generalitat del 10 de diciembre.
Hoy su economía depende casi por completo de la industria cerámica, que da trabajo a buena parte de la población y ha impulsado su crecimiento en las últimas décadas. Sant Joan de Moró es un destino ideal para conocer la Plana más trabajadora y festiva.

Las fiestas principales de Sant Joan de Moró se celebran en torno al 24 de junio en honor a su patrón, San Juan Bautista, y se prolongan durante unos diez días. Destacan las exhibiciones taurinas, en las que las distintas peñas torean vaquillas por las calles, y por la noche el bou embolat, una tradición heredada de los antiguos pobladores de estas tierras que recorre las calles entre la expectación del público.
